Crónica del primer día a los pies del Elbrus:
"5 mayo 2016 amanecia un día precioso. A las 9 horas daría comienzo la prueba de kilómetro vértical, primera prueba necesaria para intentar ascender en carrera a la cima del Elbrús.

Partiamos desde el pueblo de Azau a 2.350 metros de altitud. Mi idea era tomarmelo con mucha tranquilidad, disfrutar de la prueba y una vez finalizado intentar subir algo más sabedor de que no era el mejor día por las previsiones pero tenía que intentar una "aclimatación" rápida.
Avituallamiento intermedio a casi 3.000 metros de altitud. Un lujo para todos los sentidos.
Finalizar al kilómetro vértical disponer de bolsa para cambiarte, varios tes calentitos y unas cuantas galletas. Un ambiente excepcional. La gente, organización como corredores, lo han dado todo. Yo he guardado bastante.
Pasamos a la acción.
Me cuesta encontrar la ruta que continua a partir de los 3.400m. Me encuentro con un chico que lleva un gorro de "Ultra Trail Pyrinees" y comenzamos a hablar. Tiene el mismo plan que yo pero un poco más exigente. Ayer llego hasta los 4.300 metros de altitud y hoy quiere intentar llegar a los 5.000.
Aunque le noto la respiración forzada, me doy cuenta que tiene experiencia y va muy bien equipado. El ritmo es bueno para mi así que me uno a su plan. Me pregunta y le digo que me gustaría llegar hasta los 4.000, 4.100, 4.200... hasta donde vea que voy bien.
Si lo hubieramos planeado no habría salido mejor. Cayendo nieve y con escasa visibilidad. Nos turnabamos para abrir huella. Parece increible, pero si. En poco tiempo caian 5 cm de nieve y costaba ir de primero. Las máquinas y motos de nieve nos facilitaban algo el camino. En ocasiones temiamos un accidente.
Paso a paso, pasando a mucha gente y grupos de montañeros guiados. Sin crampones. Con lo puesto y la bolsa de mi compañero de aventura. Paradas para tomar te calentito y un poco de pastel de nuez dando espalda a la ventisca. No me podía imagina que un té pudiera sentar tan bien.
Cabeza, técnica y metro a metro hacia arriba. Ha sido una experiencia preciosa. Parabamos a tomar aire sobre los bastones. Nos mirabamos y sabiamos el momento de continuar. Cuestas interminables de inclinación muy pronunciada. Qué fácil se va de segundo. Qué díficil ir de primero.
Nos hemos entendido a las 1000 maravillas hasta que no veiamos apenas nada. Temiamos perdernos.
- Me pregunta: qué hacemos? - Yo le respondo: lo que tu digas, tienes más experiencia (me sentía muy seguro).
- Me dice, debemos volver. - Pues volvemos. A qué altitud estamos?
- A 4.596 metros.- Mi récord de altitud
- (Entre risas y los dos a la vez) Subimos 4 metros más para "cuadrar" (corriendo como si nos fuera la vida en ello).
4.600 PERSONAL HIGH ALTITUD RECORD.
La vuelta, a pesar del temporal, ha sido muy relajada y gratificante. Una experiencia inolvidable.
Mañana toca "velar las armas" y el sábado con previsión de mejor tiempo intentar subir un poquito más... la cima, visto lo visto, y lo hablado con muchas personas se me antoja una misión casi imposible y más en el límite marcado por la organización, 5 horas 30 minutos desde Azau donde estoy alojado, el último pueblo a 2.350 metros.
Pocos lo vamos a intentar... a ver que pasa

_________________
Quopiki. Tú casa rural en Euskadi.